Redes sociales para el agro urbano
Agricultores urbanos se forman en redes sociales e inteligencia artificial.
Por Carolina Rojas – Oficina Asesora de Comunicaciones
El proyecto ISU "Fortalecimiento de la Comercialización a través de Redes Sociales" ha marcado un hito en la manera como se integran la agricultura urbana y la tecnología en Bogotá. En alianza con el Jardín Botánico de Bogotá, esta iniciativa ha formado a 38 agricultores urbanos del proyecto “De Huerta en Huerta, Rutas Agroecológicas por Bogotá” en estrategias digitales para mejorar la visibilidad y venta de sus productos y servicios agroecológicos.
La propuesta nació de una necesidad latente: los agricultores, en su mayoría mayores de 50 años, tenían conocimientos técnicos sólidos en agricultura urbana, pero carecían de herramientas prácticas para comercializar sus productos en entornos digitales. "Muchos de ellos manifestaban que, aunque sabían tomar fotos o hablar ante una cámara, no tenían tiempo ni herramientas suficientes para generar contenido de calidad", explica Blanca Luz Buitrago Sánchez, Gestora del Conocimiento y el Aprendizaje y autora del proyecto.
Por ello, las Gestoras del Conocimiento y el aprendizaje Blanca Luz Buitrago Sánchez y Mónica Liliana Guzmán Castillo decidieron incorporar la inteligencia artificial como una solución viable, económica y eficaz para facilitar la producción de contenido digital. A través de cinco talleres intensivos de cuatro horas cada uno, los participantes aprendieron desde los fundamentos de una estrategia digital hasta cómo crear contenido visual utilizando IA, lo que les permitió ahorrar tiempo y mejorar la calidad de su comunicación en redes sociales.
Una de las historias más inspiradoras del proceso fue la de una participante de 86 años, quien, con entusiasmo, curiosidad y determinación, demostró que la edad no es un límite para aprender y adaptarse a las nuevas tecnologías. “Fue una lección de vida. Ella no se rindió, preguntaba, exploraba y se apoyaba en sus compañeros. Su actitud fue ejemplar”, comenta la Gestora Mónica Liliana Guzmán.
Los agricultores urbanos que participaron ofrecen productos frescos y procesados, pero también servicios relacionados con el agroturismo dentro de Bogotá. Las rutas agroecológicas que hacen parte del proyecto permiten a los ciudadanos conocer, recorrer y valorar las huertas locales, integrando la sostenibilidad con la experiencia educativa y comunitaria.
Además, el proyecto involucró a estudiantes de la especialización en Redes Sociales de la Universidad de Cundinamarca, quienes apoyaron a los agricultores de forma presencial y virtual. Su tarea fue ayudar a los participantes a crear contenido digital para sus emprendimientos, un ejercicio que enriqueció a ambas partes.
Actualmente, se encuentra en evaluación una segunda fase del proyecto, postulada ante Interacción Social Universitaria (ISU). Esta nueva etapa buscaría profundizar en las estrategias de comercialización digital y, eventualmente, llevar la experiencia a zonas rurales de Cundinamarca, abriendo caminos para replicar esta exitosa iniciativa más allá de la capital.
“Este proyecto ha sido un aprendizaje mutuo. Ellos nos enseñaron resiliencia, empatía y capacidad de adaptación. Nosotros les brindamos herramientas, pero recibimos mucho más de lo que dimos”, concluye Blanca Luz Buitrago.
La semilla ya fue sembrada; ahora florece una nueva visión de la agricultura urbana, más conectada, más visible y más fuerte gracias al poder de la tecnología y la colaboración comunitaria.